La
altura de la entrepierna al suelo multiplicada por 0,65 determina la medida del chassis de
una bicicleta para que se adapte a nuestra constitución corporal.
La
altura del asiento debe permitir que estando el pedal abajo queda la
pierna casi estirada y toquemos al suelo con las puntillas del pie
Un
error común es pensar que el asiento debe estar suficientemente bajo
como para poner los pies en el suelo. La posición de la pierna entonces
está demsiado flexionada
Con una bicicleta urbana una posición erguida nos facilitará la visibilidad y el cuidado del cuerpo
La posición del freno respecto al manillar debe facilitar accionarlo sin mover la muñeca. Las manecillas deben estar alineadas con la trayectoria
que describe el brazo cuando agarramos el manillar.
Julio, 2005. Está claro que ir en bicicleta no es difícil pero requiere de algunas
habilidades, especialmente, mantener el equilibrio, conducir la
bicicleta por donde queremos y estar atentos al entorno que nos rodea
para no causar o ser víctimas de algún accidente. A estas habilidades
hay que añadirle la fuerza muscular para pedalear la cual dependerá del
relieve del terreno.
Las
características de una bicicleta deben adaptarse o facilitar su manejo
en función de su uso. No es lo mismo una bicicleta para correr, para
transporte de mercancías, para circular por montaña o por la ciudad. De
ahí que el diseño de una bicicleta condiciona su uso principal.
Los ciclistas urbanos, o sea, los que apuestan por la bicicleta como
sistema de transporte pueden recorrer una media de 2.000 a 3.000 km
anuales, lo cual puede traducirse en que uno puede permanecer hasta más
de 200 horas montados en la bicicleta. Es evidente que la idea de
que para circular por la ciudad no importa la bici escogida puede ser
contraproducente. Quien escoge la bici como sistema de transporte
pasará probablemente muchas horas montado en la bicicleta y esto puede
acarrear problemas físicos si no se han atendido algunos criterios de
ergonomía.
Aunque ir en bici es saludable y contribuye a un sin fin de mejoras
fisiológicas (cardiovasculares, musculares, metabólicas, etc.) también
debemos aceptar que un uso inadecuado puede incitar determinadas
lesiones (tendinitis, distrofias musculares, hipodermitis, etc.). La
ergonomía aplicada a la bicicleta constituye una asignatura básica y
que a menudo es poco conocida. La bicicleta no deja de ser una máquina
que se acopla a una persona y por tanto esta debe adaptarse a las
características del usuario y sólo a continuación adaptar el diseño al
uso prioritario (ciudad, montaña, velocidad, etc.).
Personas y tallas de bicicleta
Está
claro que un sastre o un/a modisto/a confeccionan prendas a medida. A
nadie se le ocurre comprar un vestido y no preguntar por su talla. En
las bicicletas no es muy diferente, al fin y al cabo, esta máquina
precisa de una interacción con diferentes partes de nuestro cuerpo y
debe adaptarse a la diversidad humana. Los fabricantes de bicicletas
ponen al mercado diferentes tallas de chasis de bicicleta. Aunque
dejando a parte las infantiles todas las bicicletas nos puedan parecer
iguales existen algunas medidas básicas que varían de una a otra. La
talla del chasis de una bicicleta es una relación entre la altura del
ciclista y la distancia entre la entrepierna y la planta del pié.
Existen tablas que facilitan la equivalencia entre la altura del
ciclista y la talla del chasis que mejor se adapta a la persona. La
talla del chasis corresponde a la distancia que hay entre el eje del
pedalier hasta el final del tubo donde se introduce la tija del sillín.
Las medidas del chasis se expresan en centímetros o en pulgadas. La
tabla siguiente recoge ambas medidas.
Altura del ciclista (cm)
Talla chasis (cm)
Talla chasis (pulgadas)
1,60
49 - 51
14
1,65
51 - 53
16 - 17
1,70
53 - 55
17 - 18
1,75
55 - 57
18 - 19
1,80
57 - 59
19 - 20
1,85
59 - 61
20 - 21
1,90
61 - 63
22
Otro sistema para calcular la talla del chasis requiere multiplicar por
0,6 la medida entre la entrepierna y la planta del pié de una persona.
El resultado nos dará directamente la medida del chasis. De todas
maneras esta relación puede ser de 0,65 si queremos escoger una
bicicleta de carretera y por 0,55 para una bici de montaña.
Lógicamente, las medidas de los chasis de bicicleta no varían
centímetro a centímetro por lo que siempre es mejor escoger la
talla más pequeña puesto que siempre la podemos rectificar con la
altura a que coloquemos el sillín.
Otra característica del chasis de la bicicleta es la forma. El diseño
de un chasis pretende responder esencialmente a facilitar el uso.
Antiguamente las bicicletas se fabricaban con barra alta para buscar
una estructura de chasis lo mas rígida posible, siendo las de barra
baja algo mas débiles. En la actualidad, con los materiales que se
trabaja y las técnicas de fabricación no existen diferencia entre los
dos tipos de chasis. Una bicicleta urbana requiere de una circulación
que está marcada por las continuas paradas y un cuadro sin barra alta
facilita montar y desmontar y que por descuido podamos darnos un golpe
en la entrepierna. En cambio la barra alta confiere a la bicicleta que
esta sea más dominable, lo cual puede ser esencial para situaciones que
requieren un buen equilibrio como puede ser bajando una pendiente de
montaña. Lógicamente, también hay aspectos estéticos en el diseño de
una bicicleta y esto nos da un sin fin de formas, aunque los tipos
básicos son unos pocos. En definitiva, la estética es importante, pero
la talla lo es mucho más.
Pedaleo comodón
La
altura del sillín aunque no siempre se considera importante es esencial
cuando valoramos la ergonomía en la bicicleta. Uno de los vicios más
comunes es precisamente llevar el sillín demasiado bajo con la idea que
cuando nos detengamos podamos colocar los pies planos sobre el suelo.
El sillín demasiado bajo hace que la pierna no se estire todo lo
que debería lo cual provoca un sobreesfuerzo muscular que nos cansa más
rápidamente. Eso sin considerar otros aspectos biomecánicos. Si por el
contrario llevamos el sillín demasiado alto podemos provocar molestias
en los tendones.
Para saber la altura correcta cuando estamos montados en una bicicleta
debemos colocar el pie sobre el pedal de manera que el eje del mismo
quede debajo de las articulaciones donde empiezan los dedos y mover el
sillín hasta que la pierna quede algo flexionada. En términos más
científicos la medida adecuada es aquella en la cual la distancia entre
el centro de la caja del pedalier hasta la parte alta del sillín es
equivalente a la medida de la entrepierna al pie multiplicada por
0,885,
La posición correcta del pie sobre el pedal es que donde empiezan las
articulaciones de los dedos estén sobre el eje del pedal. Así
pues pedalear con la punta de los pies, el puente del pié o el
talón es incorrecto. Si con esta posición las personas con problemas
con las rodillas sienten molestias es aconsejable montar un sistema de
pedaleo sin punto muerto como el fabricado por Rotor Componentes
Tecnológicos el cual armoniza el movimiento de pedaleo y reduce el
esfuerzo.
Siguiendo estos conceptos percibiremos que una vez montados en la
bicicleta para colocar el pie en el suelo debemos hacerlo de puntillas.
Esta posición nos obliga a que una vez en marcha si queremos parar
debemos retirar las nalgas del sillín para poner el pie sobre el suelo
con seguridad. De ahí que la medida del chasis de la bicicleta sea el
correcto para que no nos podamos lesionar la entrepierna. Es evidente
que para circular por la ciudad no es la opción más cómoda aunque si la
más recomendable. Las continuas detenciones a causa de semáforos y
otros imprevistos de la circulación exige una adecuada relación entre
todos los elementos que configuran nuestra posición sobre la bicicleta:
la forma del cuadro así como la altura y posición del sillín y del
manillar. De no ser así es recomendable bajar algo la altura del
sillín y priorizar la seguridad vial para que circulemos con más
comodidad. La altura del sillín también condiciona la fuerza que
podemos realizar al iniciar el pedaleo. En la circulación urbana es
aconsejable dotarse de un sistema de cambio de marchas que permita
iniciar el pedaleo con facilidad con la marcha más larga que requiere
menos esfuerzo, como los cambios internos.
El manillar no es para abrazarse a la bicicleta
La
altura del manillar también es importante para montar con una posición
correcta una bicicleta. Una manillar demasiado bajo, por debajo de la
altura del sillín facilita realizar grandes esfuerzos y controlar la
bicicleta en terrenos técnicos o irregulares. La posición del manillar
por debajo de la altura del sillín es, sin embargo, incómoda y nos
fuerza la musculatura del cuello para poder mirar por donde vamos. Por
el contrario, una posición del manillar más alta nos obliga a una
posición excesivamente erecta o rígida que no nos facilita los giros y
que nos limita la agilidad para conducir. La altura correcta del
manillar para bicicletas urbanas o de paseo sería entre 2 y 10 cm por
encima de la del sillín. La correcta potencia que nos puede entregar
el manillar es aquella en la que nos permite un ángulo recto
entre el torso y el húmero. Si queremos mejorar esta posición es
interesante instalar un manillar con una forma más cerrada que nos
acerque las manos al cuerpo en lugar de subir el manillar. Acercar las
manos nos permite agarrar el manillar de forma más natural sin
necesidad de forzar la muñeca ni perder agilidad en la conducción.
Sería una posición parecida a la de sentarnos en una silla con respaldo
para los brazos. A su vez, las manecillas de freno y del cambio de
marchas deben estar colocadas de forma que no debamos mover la muñeca
cada vez que queremos frenar o cambiar de marcha. Una posición adecuada
es aquella en la que las manecillas están alineadas con la trayectoria
que describe el brazo cuando agarramos el manillar.